No sé si es la forma más acertada de decirlo, pero no se me ocurre otra. Es extraña esta sensación. El querer más, pero no poder conseguirlo. Imaginarse a una versión de ti que consigue lo que quiere y, lo peor, envidiarla por ello.
jueves, 29 de octubre de 2015
jueves, 22 de octubre de 2015
La impotencia del guerrero
Se sintió como un boxeador que pierde por puntos en su mejor combate. Como un piloto al que deja de funcionarle el motor a tres metros de la meta. Impotente.
Ni siquiera estaba escuchando la conversación que estaba teniendo lugar a poco más de setenta centímetros de él. No estaba. "...claro..." parecía escuchar cada dos o tres segundos. "...contigo...". "...vamos...". "...tiempo...". Sólo palabras sueltas que la persona que amaba y su pareja, cuya existencia acababa de descubrir, iban soltando mientras hablaban entre ellos.
Ni siquiera estaba escuchando la conversación que estaba teniendo lugar a poco más de setenta centímetros de él. No estaba. "...claro..." parecía escuchar cada dos o tres segundos. "...contigo...". "...vamos...". "...tiempo...". Sólo palabras sueltas que la persona que amaba y su pareja, cuya existencia acababa de descubrir, iban soltando mientras hablaban entre ellos.
sábado, 10 de octubre de 2015
Oscuro
"No reaccionaba. El mundo entero estaba asistiendo a la grotesca escena, menos él; su protagonista. Ya no estaba allí. Desde que la sangre de su amada, que yacía inerte sobre su pecho, de rodillas, había empezado a teñir sus temblorosos dedos ya no estaba allí. La mirada del joven estaba clavada en el suelo, quizá por no querer mirar aquello que acababa de perder.
miércoles, 30 de septiembre de 2015
Los 15 minutos
Quince minutos, cada mañana. Cada día. Recién levantado, el mundo vuelve a sus ojos con un brillo oscuro, lúgubre. Un nuevo día que sin embargo no esperaba con ansias, igual que todos los demás días.
Se sienta en la cama, intentando espabilarse, y se seca los ojos, humedecidos por horas y horas de sueños indeseados. Estira los brazos sin levantarlos: le faltan las fuerzas. No sabe por qué, pero sus movimientos no acusan ni un ápice de vitalidad. Al fin y al cabo, tener vitalidad implica sentirse vivo.
Se sienta en la cama, intentando espabilarse, y se seca los ojos, humedecidos por horas y horas de sueños indeseados. Estira los brazos sin levantarlos: le faltan las fuerzas. No sabe por qué, pero sus movimientos no acusan ni un ápice de vitalidad. Al fin y al cabo, tener vitalidad implica sentirse vivo.
13 minutos
martes, 29 de septiembre de 2015
Luna
Salió de casa y se adentró en el bosque. Sin rumbo, sin objetivo; salió por salir. Las cuatro paredes de su casa no hacían más que recordarle lo que era. 'Polvo', se decía a si mismo, recordando el proverbio latino que había aprendido días antes en clase. Memento homo, quia pulvis es, et in pulverem reverteris. No sabía muy bien por qué recordaba aquella frase, pero le removió. 'Recuerda, hombre, que polvo eres y al polvo regresarás' se repetía en voz baja, sin alzar la vista, mientras caminaba.
miércoles, 2 de septiembre de 2015
La fábula que me acabo de inventar
Leed toda la fábula o, por lo menos, la moraleja que os explico al final, porque creo que es importante y quizá mucha gente lleva toda su vida sin planteárselo.
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"Hace tiempo (pues unos cuantos siglos, como se suele decir en estos casos), en un bosque de vete tú a saber dónde, vivían apaciblemente un conejo y una zarigüeya. El conejo se esforzaba todo el día para conseguir comida, buscaba sitios para pasar la noche e intentaba hacer la vida más fácil a su amigo, así como a sí mismo. La zarigüeya, por otro lado, era muy vago. De vez en cuando hacía algún tipo de esfuerzo para que tanto él como el conejo pudieran ir tirando, pero al final era su compañero el que se encargaba de lo importante.
jueves, 30 de julio de 2015
El mártir
Estoy seguro de que no soy el único que cree que esa definición se adapta a su forma de ser, ni mucho menos. Un mártir, para que nos entendamos, es cualquiera que se come los marrones de los otros, y encima lo hace con una sonrisa. Y, en realidad, si lo haces voluntariamente y no recibes lo mismo a cambio simplemente es que eres gilipollas. Pues llevo bastante tiempo sintiéndome gilipollas.
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